Morir para Cobrar

Historia interactiva

Morir para Cobrar

Muere de agotamiento y lo arrojan al Corredor: si lo matan en cualquier mundo, vuelve rico. El problema: ningún mundo quiere pagar.

Entre compresiones de reanimación, su última conciencia susurra: «se acabó el turno…». Al abrir los ojos, el Corredor del Todo despliega en luz fría una cláusula: deja que te maten y volverás a casa hecho millonario.